Cada mayúscula con su minúscula
Que la A y la a son la misma letra no se deduce: hay que aprenderlo.
Qué hace el niño
Arriba sale una letra en mayúscula —A— y abajo cuatro minúsculas. El niño toca la que le corresponde. Aquí las respuestas no van en hiragana sino en letras, porque lo que se practica es justamente la forma: son las dos caras de la misma letra puestas una frente a otra.
Es el juego que hace de puente entre los otros dos. Las mayúsculas se aprenden solas y las minúsculas también, pero un niño puede saberse las dos listas y no haber caído en que A y a son la misma cosa. No es evidente: en más de la mitad del abecedario, la minúscula no es la mayúscula encogida sino un dibujo distinto.
Las quince fases
Van ordenadas por cuánto se parecen las dos formas, de las que son idénticas a las que no tienen nada que ver:
- Iguales, sólo más pequeñas — Cc Oo Ss Xx Zz
- Casi iguales — Vv Ww Kk Pp Uu
- Las que bajan de la raya — Jj Yy Gg Qq
- Las altas — Tt Ff Ll Ii
- Arcos — Mm Nn Ññ Hh
- No se parecen nada — Aa Ee Rr Gg
- Espejo — Bb Dd Pp Qq, lo más difícil del abecedario
- Sílabas — ma se lo · la ta fa · ba da pa, que es donde de verdad se confunden
- Palabras — cortas primero y largas después
Entre medias hay tres fases de repaso que no traen letras nuevas: juntan las de los peldaños anteriores. Están puestas a propósito para que subir no sea siempre cuesta arriba.
La ficha
| Edad | A partir de 4 años, y después de haber visto las letras por separado. |
|---|---|
| Qué se practica | Emparejar las 27 letras en sus dos formas. Al final, sílabas y palabras. |
| Hace falta saber | Nada escrito: las respuestas son letras, no texto. |
| Idioma | Español. La voz habla español. |
| Precio | Gratis. Sin anuncios, sin compras dentro y sin registrarse. |
El orden de las fases lo decidieron los niños
Este juego tenía otro orden hasta el 28 de agosto de 2026, y estaba mal. Iba agrupado por la forma del trazo —espejo, palotes, arcos—, que es el criterio que tiene sentido en el juego de escribir pero no en éste: aquí lo que cuesta no es dibujar la letra, es ver que dos formas son la misma letra.
Con aquel orden, «Espejo · Bb Dd Pp Qq» —lo más difícil que hay— caía en el peldaño 2 de 11. Y se notó en los datos: dos niños con 1.836 respuestas entre los dos llevaban unas cincuenta partidas cada uno sin pasar del segundo peldaño. Acertaban el 91% del primero y el 48% del segundo, y del tercero al undécimo no había llegado nadie nunca.
Eso no es un niño que no aprende: es un muro puesto donde no tocaba. Reordenado por parecido y ampliado a quince peldaños, el juego empieza por Cc Oo Ss —donde la minúscula es la mayúscula en pequeño— y deja el espejo para cuando ya hay carrera hecha.
Que esto se pudiera ver es la razón de que todos los niños suban por la misma escalera: «nadie ha llegado al peldaño 7» sólo quiere decir algo si el peldaño 7 es el mismo para todos.